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STS-107. ¿Crónica de una muerte anunciada?

Antecedentes
Miércoles 15 de Enero de 2003. La misión STS-107 de la NASA despega de Cabo Cañaveral
con el objetivo de llevar a cabo más de 80 experimentos científicos a bordo del transbordador
de la NASA habilitado para ello: el OV-102 Columbia.
Veinticuatro horas después del despegue, los científicos revisando el video del lanzamiento se
dan cuenta de que un pequeño fragmento del aislante térmico del depósito principal de combustible, se desprende impactando en el ala izquierda. Los técnicos ignoran la repercusión de
este accidente. Sin embargo, no es la primera vez. En su primer despegue, perdió entre 13 y 15 placas termoaislantes del depósito principal sin que hubiera consecuencias. Quizás ignoraron el daño real que dicha placa pudo causar. O tal vez, esta no fue la causa real del fatal accidente.
El suceso
Tras alcanzar una órbita estable de 600 kilómetros sobre la superficie terrestre, se llevan a
cabo los experimentos previstos. Los astronautas informan del rotundo éxito de la misión, el
sábado 1 de Febrero está previsto su aterrizaje en Florida a las 9:16 ET, 15:16 GMT+1.
La nave se dispone a hacer la reentrada en la atmósfera. Debe reducir su velocidad de unos 27000 kilómetros por hora, a menos de 400 kilómetros por hora, la velocidad de aterrizaje. La pérdida
de energía cinética se lleva a cabo por rozamiento. Para ello, la nave se dispone elevando su morro unos 40º sobre la horizontal, para frenar.
Hasta aquí, el procedimiento habitual de reentrada en la atmósfera previsto para este tipo de naves. Sin embargo, algo falla. A las 8:54 ET y a unos 80 kilómetros de altitud, se pierde la comunicación con la nave en el centro de control de Houston (Texas).
La CNN ofrece las primeras imágenes del centro de control de Houston, todo en calma, y a continuación el video de la nave Columbia en su reentrada. Claramente se puede observar como la nave pasa de ser un punto anaranjado, a convertirse en una bola que dibuja una enorme estela. Está claro que algo no va bien. Viendo detenidamente la imagen, se observan trozos que se desprenden. Me pregunto ¿será verdad lo que estoy viendo? Volvi a experimentar una sensación que conoci por primera vez el 11 de septiembre de 2001. Por segunda vez, algo que nos marca a todos.
Se comienzan a barajar las primeras hipótesis. Incluso hay quien llega a afirmar que un misil alcanzó la nave, que descendía a 20000 kilómetros por hora y a 60 kilómetros de altura, ¿misiles del futuro? Opción descartada. A continuación ofrecen la versión más acertada: un accidente.
Una y otra vez, las cadenas de televisión extranjeras emiten la misma imagen del horror, hasta que una hora más tarde, la NASA confirma la tragedia: El OV-102 Columbia se ha desintegrado al entrar en la atmósfera, con siete tripulantes a bordo.
Siete. Rick D. Husband, comandante de la misión. Michael P. Anderson, responsable de la carga. William C. McCool, piloto. David M. Brown y Kalpana Chawla, especialistas. Ilan Ramón, especialista en carga. También fueron siete los que hacía diecisiete años murieron a bordo del OV-99 Challenger, 76 segundos después de despegar.
Posteriormente, la NASA pide a los habitantes de los estados de Texas, Illinois y Arkansas que no se acerquen a los restos de la nave. Unas 70 personas son hospitalizadas preventivamente. Los restos del Columbia quedan esparcidos en un área de más de 1000 kilómetros cuadrados.
Interrogantes sobre el desastre
¿El accidente podía haberse evitado?
Tal vez, lo cierto es que posiblemente no sepamos nunca cual fue la causa real del accidente. Si bien el ala golpeada por la placa, que causó la pérdida de más placas termoaislantes en el ala de la nave, ayudó a la tragedia, pudo deberse a un cúmulo de causalidades.
Según informaron, la nave al perder la lectura de la presión de los neumáticos, y de la temperatura de las alas, efectuó un alabeo hasta ponerse de lado.
Si bien esta maniobra es perfectamente factible, no creo que a 60 kilómetros del suelo y a 20000 kilómetros por hora, la nave resista.
Hay informes internos que revelan que los recortes de presupuesto repercuten gravemente en la seguridad, que siempre ha primado por encima de todo en la NASA. El Columbia pasó un año en tierra haciendo una revisión total.
¿Estaban informados los astronautas del defecto?
Si, los astronautas fueron informados por el centro de control.
¿Porqué los astronautas no salieron a reparar la grieta?
No contaban con el material apropiado, además, iban en misión científica y no estaban preparados para hacer un "paseo espacial",
¿Porqué no se acoplaron a la ISS?
El OV-102 no contaba con el mecanismo de acoplamiento con la estación espacial internacional. Para ello estaban el OV-103 Discovery, el OV-104 Atlantis y el OV-105 Endeavour. El OV-102 Columbia se empleaba sólo en experimentos científicos en el espacio, no para llevar repuestos o tripulación a la estación espacial.
¿Pero, porqué no dejaron la nave a la deriva y se metieron en la estación espacial?
No tiene sentido, sería dejar a la deriva una nave de 90 toneladas, además de que no iban preparados para salir al espacio.
¿Porqué la nave va tan deprisa?
Para abandonar la atracción gravitatoria terrestre hace falta alcanzar una velocidad de unos 11 kilómetros por segundo, esto es, 40000 kilómetros por hora. Además, para orbitar alrededor de la tierra sin caer, tiene que haber una aceleración que contrarreste la fuerza de gravedad, es decir, la nave tiene que moverse muy deprisa para no caer.
¿Porqué no desciende poco a poco?
La nave cuando empieza a reentrar tiene una energía cinética muy elevada, que tiene que ser disipada mediante rozamiento. Si entrase demasiado despacio caería como un plomo siendo imposible su control.
¿Porqué sólo la parte inferior de la nave esta protegida?
No es cierto, toda la nave va recubierta de unas 30000 placas termoaislantes que resisten más de 3000 K de temperatura, la parte baja de la nave, va revestida con placas más gruesas, ya que es la parte que más sufrirá el calentamiento. Estas placas, son sustituidas en cada viaje del transbordador.
¿Porqué no fueron a rescatarles?
Preparar un OV para su despegue lleva unas 3 semanas... no puede haber dos montados al mismo tiempo, ya que el OV se monta con el depósito principal y los dos propulsores en un enorme edificio que la NASA tiene en Cabo Cañaveral (Florida), siendo imposible que dos OV estén preparados al mismo tiempo.
¿Por qué esa tranquilidad en el centro de control?
Los del centro de control sabían que algo podía ir mal. Pero tenían dos opciones: dejarlos morir asfixiados en cinco días en el espacio, o intentar aterrizar. Obviamente se decantaron por la que era la única posibilidad. Tal vez, si el Columbia no hubiera girado al hacer la reentrada, el desastre se hubiera evitado.
¿Por qué el piloto no impidió que la nave girase?
Los cálculos de la reentrada y el control de la nave durante la misma, la controlan tres ordenadores de abordo, con lo cual, el piloto no tenía nada que hacer.
¿Deben sustituirse los OV?
Los OV se construyeron como naves que podían ser utilizadas una y otra vez, casi por completo, ya que el depósito principal se pierde en cada lanzamiento.
El OV-102 llevaba 28 misiones en su haber, pero no era la que más... pues el OV-103 Discovery llevaba ya 30 misiones, sin problemas.
Son naves de hace 20 años con tecnología de hace 20 años. Algún día tendrán que renovarse, pero son algo que funciona bien y los accidentes nunca pueden evitarse. Porque ir al espacio no es como dar un paseo por el campo, aunque tal es la facilidad que tenemos de acostumbrarnos, que ver el transbordador en las noticias es algo rutinario. Y recordemos que es una máquina, limitada, y sujeta a una fatiga descomunal.
¿Son realmente tóxicos los restos?
El combustible utilizado es principalmente hidrógeno, pero lleva otros componentes como la hidracina que se al contacto con el aire se convierte en óxido nitroso (NO) que es áltamente tóxico. Por otra parte, recordemos que la nave portaba más de 80 experimentos científicos con Dios sabe qué componentes...
Pero no debemos olvidar, que la NASA es una agencia militar, y como tal, los experimentos que declara no tienen porque ser todos los que realiza. Pueden llevarse a cabo experimentos considerados secreto de estado que ahora están desparramados por EEUU.
¿Cuántos transbordadores quedan?
El OV-99 Challenger fue destruído en 1986. Ahora, con la pérdida del más veterano, el OV-102 Columbia, los transbordadores que quedan son: OV-101 Enterprise, OV-103 Discovery, OV-104 Atlantis y OV-105 Endeavour. Tan sólo los tres últimos salen al espacio, ya que el OV-101 es un vehículo que se utiliza para pruebas de aterrizaje, y no ha abandonado la atmósfera terrestre hasta la fecha.
Conclusión
Aunque está claro que algo no funcionó bien, no podremos saber nunca que fue todo lo que sucedió. Pudo haber sido la placa termoaislante la causa principal, pero habrá muchos interrogantes que quedarán como hipótesis. No hay una caja negra en la que mirar, todo va controlado desde tierra. Lo único que podemos hacer es conjeturar acerca de las causas, y velar porque no se vuelva a repetir nunca. Y que el proyecto espacial continúe. Porque estos siete astronautas que dieron su vida por la ciencia, así lo deseaban. Porque se lo merecen, los héroes que exploran los límites del ser humano aún a riesgo de que sucedan cosas como estas. Sin embargo, su nombre y su memoria permanece, porque no han muerto en vano. Se fueron para no volver, descansen en paz.